martes

Nos elude

Nos conocemos y, a pesar de todos los esfuerzos que podamos realizar, no nos conocemos. Conocemos a nuestros semejantes y, sin embargo, no los conocemos, porque no somos una cosa, y tampoco lo son nuestros semejantes. Cuanto más avanzamos hacia las profundidades de nuestro ser, o al ser de los otros, más nos elude la meta del conocimiento. >Erich Fromm. El arte de amar.

domingo

Un clon suyo en el colectivo

Tenía una mirada similar, la forma de pararse, su mismo color de piel -eso sí que no me lo olvido-. Formas parecidas de vestirse e incluso, su igual escasez de barba.