martes

Te ofrezco mi cabeza..

Miren bien, observen. Que buena oportunidad, que joyita,
se va... a la una, a las dos, a las trés...vendido al mejor postor...


Te ofrezco mi mirada
no es mucho pero tampoco es nada.
Quizas la necesites
mas que yo cuando pienses en mi.
Te ofrezco las razones
que tengo de escribir estas canciones
que son el argumento
de lo que ahora siento al decir...

Te ofrezco la historieta
en la que cuento todas mis aventuras.
Te ofrezco mis locuras
y las que quedan por dibujar.

Te ofrezco mi cabeza
con las ideas que tengo desde que nací,
incluso mi memoria
para que siempre recuerdes así.

Que te ofrezco sin mal ni medidas
mi mareo, mi calma, mi risa, mi ocaso
mi manera de curar las heridas
mi pasión, mi razón es que estas en mi corazón
Por eso vengo a ofrecerte
lo que vivo lo que ando , lo que ves, lo que soy
agarra fuerte mi mano que tambien te la doy.

Abel Pintos. Te ofrezco.

domingo

de Nocturno.... Oliverio girondo

Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.

martes

tu tu tu tu tu tu ..ocupado

Pensar, dudar, decidirte, tomar aire, tomar impulso y marcar...esperar que suene una vez...suena la segunda...y alguien contesta..
-hola
-hola como estas...
-quien habla...?
-no sabes quien habla..?
-ahh..hola que hacés?

Si estás suceptible, capáz pensás que esa contestación es igual a si estuviera llamando cualquiera. Vos que no sos suceptible, no le dás bola e intentás generar un dialogo. Se complica si esta persona a la que llamaste esta mirando una peli y cagandose de risa con una amiga. Se complica sobretodo si esta persona a la que le querías escuchar la voz, parece intentar distraerse de lo que estás tratando de comunciarle.
No escucha a tu conciencia que le esta diciendo: Ey mira, prestá atención, hizo mucho esfuerzo para agarrar el teléfono y llamarte, para escucharte, para decirte. Aprovechá.
Nada de eso pasa. Habrá que volver a intentar que sus audífonos escuchen los gritos que en silencio estás dando.

viernes

Prismas

Ayer estaba de muy mal humor. Había varias razones para eso, pero la principal era que una personita que estoy queriendo estos dias y extrañando parecía andar en otra cosa..
Obvio que cuando estamos de mal humor, parece que cualquier cosa que hagan los demás nos molesta y que lo hacen para lastimarnos y jodernos.
Es necesario darte cuenta que el otro en verdad tiene cosas impostergables qu hacer. Que no lo hace de jodido/a. Es preciso comprender que tenemos que ocuparnos de nuestras cosas y dejar de estar pendiente de un mensaje o de una llamada.
Entenderlo y sobretodo racionalizarlo. Saberlo no alcanza.
Hoy me levanté de buen humor, me focalicé en mí, pude hacer varias cosas que tenía pendientes y me siento ya mucho mejor. El sentirse bien no depende de los demás, no depende hay veces de las circunstancias, depende de la decisión de estar bien o de estar mal. De ponernos mal o tomarlo tranquilos.

Es el prisma con el que quieramos mirar para seguir creciendo.

miércoles

Labios

Cada palabra que sale por los labios tiene un poder volátil pero duradero, que hace eco en los oídos de quienes escuchan, en el corazón de quienes captan, en el alma de los que disciernen.

Estos labios guardaran secretos de otoño, con delicados colores ocres sobre ellos. Son labios sinceros, impulsivos, pero que nunca permiten juegos de palabras prohibidos.

Tengo una enfermedad crónica que me doblega desde que nací, y es que no puedo dejar de decir lo que pienso y lo que siento, y por más que intento sellar los malditos labios en las noches los acaricio porque hacen mi esencia.

Hay un Zoo de palabras dando vueltas, algunas hacen sonreír, otras te doblegan, uno debe ser ágil y esquivarlas cuando te llegan como boomerang, pero así es un Zoo, lleno de especies, lleno de razas, lleno de ecosistemas diversos, de verbosidades universalmente dispares.

Hoy asevero que ellos son parte de mi regalo en la vida, gesticulan y emiten lo que mi cerebro les dicta a los demás habitantes del Zoo, son fieles esclavos de mi interior, nunca dudan, siempre ejecutan, sobreviven a mí.

Este otoño los dejaré que divaguen y jueguen entre pensamientos y expresividad, necesitan vincularse y mimetizarse con el Zoo porque esa retroalimentación constante los mantiene poderosos y vivos en esta jungla de onomatopeyas y gesticulaciones tan vulgares.

Tal vez todo lo que miro está mal, supongo, especulo, miro espiando dentro del Zoo, pero mis labios siempre dirán lo que mi interior exprese, revolucionariamente, instintivamente, expresivamente, simplemente dejándome ser yo.