domingo

Momi

Falta muy poco para que regreses
El reloj está en mi contra
Las horas parecen meses
Y aunque me digan que me aferro a lo imposible
Ellos no saben... (No, no, no.) lo rico que se siente

Cuando mi cuerpo se acerca a unos metros del tuyo
La gravedad del momento es tan fuerte
Que no dudo que tarde o temprano
Te derrumbas sobre mí.

No es que yo crea que seamos tan distintos
Pero tu instinto juega con los míos
Y es que tarde o temprano, nene
Ha de cambiar mi suerte
Harás tu entrada... como solo tú puedes

Y nos rendiremos en brazos de nuestro destino
Cada beso será tan urgente
Y es que sabes que tarde o temprano
Te derrumbas sobre mí

Pasan los días y luego las semanas
Y ahora te veo pasar
con el tipo ese
Que va tan seguro porque no sabe

Que cuando tus ojos encuentran mi fija mirada
Tu me dejas saber que todo es pura fachada
Que lo usas a él para jugar con mi mente.
Ya no queda más que ser paciente
Porque es claro que tarde o temprano
Te derrumbas sobre mí


Tarde o temprano
Tarde o temprano

Para vos que sé que la escuchás cada vez que podés, igual que yo.

lunes

No te va gustar

Ya entendí
ya esperé que todo cambiara a tiempo
ya escuché
ya banqué lo que nadie se imagina
todo está
todo va, más que nada en el camino
y ahora estoy en mi lugar
no hay nada que perder, salvo vos
si te pude entender
no es porque te haya aceptado como sos
no te puedo aconsejar, no te puedo sacar de ahí, salvo vos
ya entendí
ya logré que el camino se ajustara
todo está
todo vuelve
todo más que nada sufre…
y ahora estoy en mi lugar
no hay nada que perder, salvo vos
si te pude entender
no es porque te haya aceptado como sos
no te puedo aconsejar, no te puedo sacar de ahí…
no te puedo aconsejar, no te puedo sacar de ahí, salvo vos.

Demian

Adivinaba en él su polo opuesto
y su complemento, quería atraerlo,
dirigirlo, instruirlo, elevarlo
y conducirlo a plena floración.

Hermann Hesse

viernes

Nueces


Él era solo un niño,
de trenes sin destino,
buscaba su camino y de repente
algo cambió su vida en la estación.
Allí estaba ella,
única con pulseras,
con flores en el pelo y la sonrisa
comiéndole la cara con algodón.

Cuantos días, cuantos meses, cuantos años,
esperando que la vida
lave todo el desengaño.
Cuantos días, cuantas nueces, veinte años,
separados no lograron apagar ese amor,
ese amor... ese amor

Pero llegaron tiempos, oscuros y violentos,
en que toda la vida era un callejón
que no tenía salidas, solo desolación

Ella partió deprisa,
voló como una brisa,
huyendo de esos días y él lo comprendió.
Porque estalló en pedazos su corazón.

Pero un día se encontraron como trenes de ida y vuelta en el andén
se abrasaron, se besaron y todo empezó de nuevo otra vez.

lunes

Dia del Periodista

El periodismo en su esencia es un género central de la literatura. No muestra como el teatro, ni pinta como la novela, ni celebra como el poema. Se ocupa (nada menos) de poner al tanto de lo sucedido a los unos y a los otros. Despliega cada segundo ante los ojos la incesante primicia mutante de que venimos de un absurdo y vamos hacia otro. Tanto en lo privado como en lo público es nuestro máximo entremés.


Se trata de motivar a los lectores como lo hicieron en su tiempo los también periodistas Dickens, Dumas, Verne, Dostoiewsky, Zola, Gorki y entre nosotros Sarmiento, Fray Mocho, Arlt, Tuñón, Borges, Walsh y tantos más. Porque lo primero que buscamos en un diario (de papel, on line, radial o televisivo) es vida.

Pistas, sentido, claridad, huellas, soportes, espejos. Lo que deseamos suceda. Y aquello que deseamos que no. Lo necesitamos (nada menos) como tutorial para saber cómo mover las piezas en el juego del viaje. Para intuir el rumbo que tomarán los días públicos. (Y ajustar el argumento de los privados) Para decidir si como Ulises encaramos el viaje propio o en caravana. Para celebrar dicha o acortar desespero (Y si se nos canta, hasta para salir a buscar un mirlo blanco)

Párrafos extraidos de la columna de Esteban Peicovich para el Diario Perfil del Domingo 7 de Junío.

martes

Hagamos un trato

Compañero
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que lo miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presuroso en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti